This is Fly de Octubre

Para todos aquellos que disfrutan de la pesca con mosca los 365 días del año, los 7 días de la semana y las 24 horas del día, les traigo una buena noticia, ya está disponible para lectura o descarga (abonando 2 dólares -suertudos-), el último número de esta excelente revista de “This is Fly” correspondiente al mes de octubre.

Por lo que se puede apreciar, en esta publicación podrán leer (en inglés, pero no sean vagos y pónganse a estudiar que es un idioma fácil), acerca de la pesca de dorados en la Provincia de Corrientes, más específicamente con la gente de Pira Lodge, la fotografía de Daniel Shepler, nota a los fabricantes de Decade Reels, el diseño y las ilustraciones de Alana Louise Lyions, en búsqueda de las evasivas bull trout, atado con Matt Ebbers y mucho más.

¡Qué la disfruten! thisisflyoctubre

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Arroyo Grande de la Quebrada

Ante la imposibilidad de pescar los arroyos del norte de Mendoza, como es de público conocimiento, ha estado lloviendo en grandes cantidades lo que trae aparejado que los cursos de agua bajen turbios y en el peor de los casos hay habido aluviones.

Nos dirigimos al Arroyo Grande de la Quebrada, río mítico y siempre muy presente en la mente de los mosqueros mendocinos.

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Por suerte, la ola de calor que estaba azotando a la Región ya había pasado y tuvimos un día soleado y con una temperatura que rondó los 25 grados centígrados, dandonos una jornada de pesca muy agradable.

Lamentablemente el camino que bordea al arroyo no se encontraba en las mejores condiciones, tal vez no han pasado la máquina de Vialidad o las lluvias han hecho estragos, por ello, lo que sumado a que no íbamos en un vehículo alto tuvimos que dejar el auto a tan solo unos kilómetros de donde se encuentra el hotel quemado, cuando nuestra idea inicial era llegar al puesto de Gendarmería Nacional.

El arroyo bajaba con mucha agua, pero bien cristalina, lo que fue por un lado un alivio pero por otro nos demostró el daño que ha ocasionado la rosa mosqueta en la zona, ya que en algunas orillas era imposible transitar. Esta especie de arbusto ha cubierto zonas inimaginables y para nuestra sorpresa ha comenzado a trepar los cerros por las partes más bajas… Incluso, creo que la próxima vez que visite este lugar, me va a ser necesario llevar un machete para poder abrirme paso.

Incluso, también encontramos cardos… ¿alguien sabrá si son plantas nativas o igualmente que la rosa mosqueta fueron introducidos?

A pesar de todo ello pudimos pescar algunas truchas arcoíris, algunas de buen porte para el tipo de arroyo y lo concurrido que es. Los piques se dieron con ninfas, principalmente la Prince nymph y con imitaciones de plecópteros, es un curso de agua, que gracias a sus características topográficas, este tipo de insectos se encuentra en grandes cantidades.

En la pesca con ninfas usamos dos técnicas, por un lado mosca con indicador de pique, pero sin resultados ya que como mencioné anteriormente bajaba el arroyo con mucha agua lo que no permitía trabajar bien la mosca; y por el otro lado ninfa con tensión o como se dice ahora pesca al hilo o pesca europea, de lo cual vamos a hablar de ello en detalle en otro post, utilizamos unos leaders de la marca RIO que pudimos comprar en Rody Valverde Fly Shop.

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También tuvimos piques con mosca seca, utilizando la Yellow Humpy, de la cual haremos un paso a paso en la brevedad, siempre casteando en los “pockets”.

Cerca del mediodía tuvimos que pegar la vuelta por la cantidad de gente que había ido al lugar a pasar el fin de semana, pero sabemos que si no mejoran las condiciones en el norte de Mendoza, volveremos al Arroyo Grande de la Quebrada en los próximos días.

Limpieza de las costas del Dique de Potrerillos, más de una tonelada de “basura”…

La semana pasada, operarios del Departamento de Náutica, dependiente de la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de la Provincia de Mendoza, realizó tareas de limpieza en el Dique de Potrerillos, llegando a recolectar más de 1.000 kilogramos de desperdicios dejados por visitantes de este espejo de agua.

Si bien es una tarea loable por parte del personal del gobierno de la Provincia, lo que llama poderosamente la atención, y al mismo tiempo asusta, es que esos residuos han sido dejados por turistas o “domingueros” que van a ese lugar para pasar el día. Por lo que corresponde preguntarse ¿Ellos están conformes con ir al Dique y encontrar el domingo siguiente las mismas botellas vacías y rotas, bolsas de nailon, pañales, yerba, etc. de su visita anterior?

La desidia de esté tipo de personas se encuentra tan arraigado en la mentalidad de los  Mendocinos, no solo el que por sus actos ensucia sino también el que hace caso omiso a la mugre y mira para otro lado, que nos cuesta creer que alguna vez hayamos sido considerados por el resto de los habitantes de este país como la Provincia más limpia…

Pero por otro lado, si bien es cierto, e injustificable por supuesto, que la gente hace poco y nada por no ensuciar este tipo de espacios públicos y “naturales”, también es cierto la falta cuasi absoluta de presencia de los entes públicos para dar un poco de control, sea Municipalidades de Luján de Cuyo o Las Heras como Gobierno de la Provincia de Mendoza, ni siquiera hay una cantidad de tachos de basura, señalización de lugares donde se puede hacer fuego o acampar por el día, presencia de guardapescas o guardaparques, recolección habitual de residuos, rescatistas, etc.; lo que da una suerte de sensación de libertinaje a los visitantes permitiéndose esos excesos como es arrojar donde les plazca su basura o simplemente no llevárselas con ellos. Como dicen las abuelas: “la culpa no es del chancho, sino del que le da de comer”.

Esperemos que algún día vayamos al Dique de Potrerillos y nos encontremos con una realidad distinta a la que hemos vivido y que aquí ha sido descrita.

Fuente: MDZOL.

La mesa de atado – 020 – Zug Bug

Esta ninfa, creada en los años 40 del siglo pasado por Cliff Zug para pescar los ríos de la zona de Catskills, es considerada junto con Pheasant Tail, la Hear’s Ear y la Prince (siendo pariente no muy lejana de esta última) como las 4 ninfas básicas y elementales que no pueden faltar en ninguna caja de los pescadores con mosca.

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Es una ninfa atractora, fue concebida en un principio como una imitación de larva de tricópteros (free swimmer o cased caddis) por ello es importante que el cuerpo de la mosca sea en forma de cigarro, pero además debido a que se encuentra casi por completo hecha de pavo real, fibras y espadas, lo que le da un aspecto por decirlo de algún modo “bichoso”, como dicen en Estados Unidos “buggy”, lo que trae aparejado que pueda representar fácilmente a ninfas de efemerópteros y plecópteros en los ríos, como también una ninfa de odonatos en espejos de agua. Una verdadera mosca todo terreno.

Puede ser atada con o sin bead head, por lo que recomendamos siempre tener las dos versiones listas para cuando sea necesario un poco de peso extra para llegar rápido al fondo de río o solo para trabajarla a media agua y ¿por qué no hacerla emerger?

Acá va el paso a paso y espero que les guste.

Primero: comenzamos colocando el anzuelo (Duckmaster N111 en #14) en la morsa y atando el hilo de nuestra elección, en este caso UNI-thread 8/0 black, atrás del ojo del anzuelo y lo llevamos hasta donde comienza la curva o donde se encuentra la rebaba, con una característica en particular, el excedente de hilo no lo cortamos, al contrario, dejamos una buen “hilacha” de 10 centímetros aproximadamente.

 

Segundo: elegimos 5 ó 6 espadas de pavo real, estás se diferencian de las fibra que comúnmente usamos, principalmente para formar los cuerpos de las moscas, ya que estas últimas son las que obtenemos de las plumas donde se ha formado el ojo del pavo real, en cambio las espadas las sacamos de las plumas donde no se han formado los ojos, y son las de la punta. Es decir que las espadas son los ojos que no se han formado, por un decir… Acá hay una buena explicación en inglés, LINK. Debemos atar todas juntas y llevamos el hilo hasta adelante, la cola no debe ser más larga que la apertura del anzuelo, es una mosca que se caracteriza por tener una cola corta.

 

Tercero: para evitar seguir enredándome en explicaciones y no perder el hilo conductor, atamos un buen pedazo de tinsel plateado, en este caso UNI-French oval mediano. Será necesario para ribetear la mosca.

 

Cuarto: atamos dos o tres fibras de pavo real, ahora si, la que generalmente usamos para todas nuestras moscas, pero con la particularidad que las atamos atrás del ojo del anzuelo y la llevamos hasta donde empieza la cola de la mosca. Luego llevamos la hilacha de 10 centímetros que habíamos dejado guardada hasta el ojo del anzuelo y luego el tinsel en contra del sentido en que colocamos las fibras de pavo real, esto le da una doble protección a nuestra mosca contra los dientes de las truchas.

 

Quinto: ya casi vamos terminando, buscamos una pluma de gallina o las que más les guste, para formar un collar, al igual que la Prince debe ser algo no muy abultado y que le de efectos de patas a esta mosca.

 

Sexto: elegimos una pluma de pato mallard, pelamos bien las fibras malas y sueltas, y atamos así la caja alar de esta mosca. Una vez en su posición cortamos y dejamos tal como quedo.

 

Último: hacemos un nudo final y cementamos la cabeza.

Mi primer caña de bambú… 

Recibí, por medio de un pariente una vieja caña de bambú, la cual como se puede apreciar en las fotos, no se encuentra en el mejor de los estados… Incluso se podría sostener que, más allá de lo vieja que es, fue bastante usada, lo que me dio mucha alegría porque ha sido una caña de mosca que cumplió su función.

Nunca antes he sido propietario, y mucho menos usuario, de una caña de bambú, así que mis conocimientos al respecto son limitados a lo que se encuentra en Internet y a lo que me han comentado amigos pescadores.

La caña en sí ha sido un gran misterio, ya que así como se ve en las fotos me fue entregada en mano, no hay ninguna referencia de marca, año de fabricación, lugar de construcción y mucho menos tipo de acción.

Luego de un primer vistazo, pude determinar lo siguiente: largo total 9 pies, divida en tres secciones, el tip de encuentra algo torcido, falta un pasahilo en el segundo tramo, porta reel de plástico, mango de corcho muy usado de tipo hammer style por lo que me da la idea de que puede ser una #7 ó #8, la puntera esta suelta (despegada) al igual que los enchufes de metal, uno de los pasahilos ha sido “reparado” en forma precaria, el primer pasahilo ha perdido su recubrimiento, falta sticker de la marca, solo se puede visualizar el número A-1362 B 9″; pero a pesar de este estado, el que puede asustar a un fanático de la historia, lo más sorprendente es que la madera se encuentra en muy buenas condiciones, solo unos piques por “moscasos”, el barniz se ve viejo pero no está saltado por lo que puedo asegurar que la humedad no la ha afectado.

Con todo esto, es decir lo que pude obtener con mi observación, me volqué en internet, en particular a los foros especializados, en búsqueda de más información que me sea útil a la hora de reparar y reacondicionar está caña, si llego a animarme a encarar esa idea.

Por lo que pude averiguar, se trataría de una caña de la marca Shakespeare, modelo Spring Brook (introducida en 1932), la que obra en mi poder fue fabricada a principios de la década de los años 50 (teniendo en cuenta que a partir del año 1952 Shakespeare dejó de fabricar cañas de bambú para volcarse a la fibra de vidrio, con su modelo más emblemático la Wonderod de color blanco, pero eso será para otro post), al perecer fabricada o por la empresa South Bend o por Montagne (hay una gran discrepancia ya que no existen registros fehacientes en los que los historiadores puedan ampararse, solo comentarios de viejos empleados de la fábrica y anécdotas de abuelos pescadores), fue la caña de bambú más baja de la línea de la empresa, es una #7 y era el modelo para la pesca del “Bass” por eso en su número de modelo hay una B mayúscula, hecha en los Estados Unidos, el primer pasahilo tenía un anillo de agatina, de acción pesada, la seda con la que eran atados los pasahilos era multicolor, lo que todavía se puede apreciar, y tiene la particularidad que no se encuentran muchas en buen estado de conservación en el mercado ya que fue una caña muy usada y típica de pescadores pobres “blue collar” por lo que combinaría muy bien con un reel Pflueger Medalist 1495 de esos años.

Ahora entra en juego el tema que me compete a mi ¿repararla para poder usarla como una caña más o dejarla en su condición como elemento decorativo? ¿Ustedes en mi lugar que harían?

Primera pesca del invierno en Potrerillos.

Después de haber tenido una temporada muy buena de pesca en el Río Mendoza, decidimos dejar en paz al río (también porque esta bajando turbio), y continuar con nuestra actividad en el Dique de Potrerillos, nos habían hablado de muy buenas capturas de truchas marrones, así que decidimos alistar los equipos y salimos para el lago.

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El día nos recibió con mucho frío, nublado, ventoso, por momentos con lluvia y en otros momentos nieve, pero lo mismo pudimos meter varias truchas. Hace un par de años, también se dio una muy buena pesca en un mes de septiembre con las mismas características del mes que estamos teniendo ahora mismo, donde los días entre semana son soleados y agradables, y cuando llega el fin de semana, vuelve el frío y las nubes… ¡Cómo que el invierno no nos quiere dejar! De todas formas, esto sirve de lección, que un mal día no necesariamente significa que vayamos a tener una mala pesca.

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Los equipos utilizados fueron cañas #6 de nueve pies con líneas de hundimiento, leaders cortos finalizados en 1x ó en 0x. La mosca que más rindió fue una matuka atada por nuestro amigo Gustavo Tello, quien ese día nos dio cátedra de pesca con mosca en el Dique.

Nos llamó la atención que no había ningún pescador más en las costas y mucho menos en el agua, tuvimos para nosotros solos el Dique. Por ello, nos acompañó toda la mañana una patrulla de Recursos Naturales Renovables, da gusto ver que ellos estén haciendo su tarea y agradecemos la compañía. Al salir del agua nos pidieron permisos y controlaron nuestros equipos para ver que todo estuviese en regla.

Luego de una buena mañana de pesca y después de mucho tiempo sin navegar las aguas del Dique, pusimos rumbo a una cabaña a preparar el asado y recuperar el calor al lado de una salamandra Ñuke.

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Nos vemos en la próxima pesca.

Tal vez la última salida al Río Mendoza del año…

Como era de esperar todo llega a un fin, si bien este invierno el Río Mendoza ha pagado, y muy bien ya que hemos recibido comentarios de varios pescadores, corresponde darle un respiro y comenzar a mirar para otros lados…

Lamentablemente, hemos estado trabajando bastante, y lo que nos ha limitado mucho al momento de salir a pescar, privándonos las horas que hubiésemos deseado pasar con los pies en el agua del río. Otra sería la realidad si viviésemos de la pesca con mosca, pero eso no va a pasar nunca.

Como sostuve en el párrafo anterior, el trabajo nos impedía ir a pescar, pero los comentarios de amigos y las fotos de estos como así también las publicaciones de otros mosqueros en Facebook nos demostraban que había buena pesca y que no podíamos dejar de mojar por lo menos un día más nuestras moscas en este río. Por eso, la semana pasada en menos de una hora decidimos dejar de lado, por lo menos por un momento, nuestras responsabilidades y organizamos una salida rápida a un lugar, del cual nos habían hablado y que jamás habíamos pisado, La Estación de Guido.

Para ello teníamos que caminar por las vías abandonadas del Ferrocarril Trasandino durante una hora, cruzando puentes -algunos en un estado total de abandono casi por caerse-, y zonas de desmoronamiento.

Llegamos el sábado bien temprano, antes de que saliera el sol como también la tormenta de nieve que se estaba esperando en la zona, por lo que comenzamos a caminar por las vías iluminados solo con linternas y acompañados por un viento helado que soplaba desde el sur, como lo conocen los puesteros en la Cordillera de los Andes -“viento de nieve”-, que mantuvo la temperatura siempre por debajo de los 5° C.

Fue una larga caminata, el viento que nos daba en la cara nos hacía ir más lento de lo que nos hubiese gustado, a pesar de ello disfrutamos mucho de los paisajes e incluso nos encontramos con los restos de un guanaco, lo que nos recordaba que estábamos en los dominios de un puma, por eso tuvimos que prestar atención, no queríamos una sorpresa de ese calibre.

Una vez que llegamos a la vieja estación de trenes, no fuimos directo al río sino que nos dedicamos un poco a recorrer y contemplar lo que una vez fue una parada importante en el recorrido del trasandino.

Nos sorprendió el buen estado de conservación de la misma, en comparación con otras estaciones de las que solo quedan paredes, llegamos a la rápida conclusión de que era el resultado de su difícil acceso impidiendo así la poco deseada visita de vándalos y ladrones, ojalá se mantenga así por más tiempo o hasta que vuelva a pasar el tren.

Luego de unas fotos de rigor, bajamos al río y comenzamos a pescar, fue una jornada dura, marcada por un viento helado, fuerte y constante que dificultaba mucho los cast.

Llevamos dos cañas #5 de 9 pies y una sola en #3 de 8 pies y 6 pulgadas cuyo pescador fue el que más sufrió las condiciones climáticas, haciéndole casi impractibale castear con un mínimo de comodidad…

Comenzamos pescando con ninfas e indicadores de pique, como siempre Prince Bead Head (de latón y tugnsteno) pesadas y también Zug Bug, pero no tuvimos éxito con esa técnica, muy a pesar nuestro ya que los lugares invitaban a ninfear sin dudar un minuto.

El viento era tan fuerte por momentos que hacia navegar aguas arriba el indicador de pique arruinando de esta forma la correcta deriva de la mosca.

Por ello, los que íbamos con caña #5 pasamos a líneas de hundimiento y streamers, y el que iba con caña #3 se dedicó a vernos pescar. Paréntesis acá, siempre es importante cuando vamos a pescar tener presente el pronóstico del clima y cuando es necesario poder acondicionar nuestro equipo al mismo, caso contrario levamos la caña de paseo (al que le quepa el sayo que se lo ponga).

Por suerte pudimos meter una trucha con la archiconocida Dr. Lecter.

Ahora, es momento de preparar los equipos ya que Agosto y Septiembre son meses óptimos para ir a buscar grandes truchas marrones al Dique de Potrerillos, por lo que hay que atar moscas y estirar líneas.

El Río Mendoza sigue pagando

La idea era pescar un arroyo en un valle que nos habían pasado el dato, pero lamentablemente por las recientes nevadas no pudimos acceder al valle y quedamos a dos kilometros del arroyo.

Habíamos preparado todo los equipos para la pesca de un arroyo, cañas #3, líneas de flote, leaders largos, flotamosca, incluso llevaba en mi caso dos cajas llenas de moscas secas atadas especialmente para estos arroyitos mendocinos… ¡Será para una próxima oportunidad!

Ante tal panorama, decidimos dirigirnos al Río Mendoza, apenas donde termina el la cola del Dique, donde encontramos un clima más ameno, no había nieve y tampoco hacía tanto frío, el río bajaba no tan claro como en la última vez sino más bien gris, bien característico de esta época del año y con mucha agua, lo que nos complicó ya que como sostuve en el párrafo anterior íbamos preparados para pescar un arroyo y no un río y los waders se habían quedado en casa…

Aún así nos las ingeniamos para poder pescar, y el Río Mendoza nos pagó con unas lindas truchas arco iris residentes, peleadoras pero flacas.

Pescamos siempre con indicador de pique y moscas lastradas, no para que vayan pegadas al fondo sino para que profundicen rápido y queden bien colgadas del indicador de pique, así la trucha que buscar comer, sale de su ubicación y toma la mosca. Todos los piques se dieron bien pegados a la orilla, algunos a escasos centímetros de tierra seca.

Respecto a las tomadas de las truchas, estas eran muy suaves, apenas hundían un poco el indicador de pique, y sí uno (como me pasó a mí al principio) esta un poco distraído los deja pasar. Por suerte al usar cañas #3 puede con un sutil movimiento de la puntera de la caña clavar el anzuelo, lo que a veces no podemos hacer con cañas de mayor numeración ya que si no somos conscientes el movimiento puede ser más brusco trayendo aparejado errar el pique porque le sacamos de la boca la mosca a la trucha.

Sé que he prometido la nota acerca de los indicadores de pique, esperemos que tenga tiempo en los próximos días así la termino y la puedo subir al blog.

Primer pesca del año en el Río Mendoza

Después de unas semanas de mucha inestabilidad, el clima mejoró y pudimos ir, por primera vez en este año, al Río Mendoza aguas arriba del Dique de Potrerillos.

Aún así, existían varios pronósticos desfavorable, que habíamos estado escuchado durante la semana -los que incluían viento zonda, nevadas como también, otra vez, lluvias-, pero fuimos lo mismo a pescar.

Por suerte tuvimos una jornada marcada por el sol y temperaturas cálidas que nos acompañaron desde las primeras horas de luz hasta que nos fuimos del río, por suerte encontramos un pequeño cobertizo (abandonado) que sirvió para proteger las bombas de agua que abastecían al destacamento de Gendarmería en el puesto de “Los Árboles”, donde descansamos a la sombra las horas de mayor calor. Y más aún, lo que fue una bendición, fue la ausencia total del tan temido viento zonda.

En esta oportunidad llevamos dos equipos distintos, una caña TFO Professional Serie II en #3 de 8 pies y 6 pulgadas con línea Trout LT de RIO acorde a esa caña, con la que se pescó siempre con ninfas e indicador de pique (se viene una nota acerca del indicador de pique… ¡Estén atentos!). Por otro lado, seguimos probando la Fenwick Aetos #5 de 9 pies, pero esta vez en un río, llevamos líneas de tip hundimiento –Orvis Wonderline Generation 3 Sink Tip-, para castear principalmente streamers y también de flote para probar suerte con algunas ninfas. Y seguimos maravillandonos con esta caña… ¡Sin palabras!

El agua del río bajaba muy clara, como suele vérsela a mediados de junio, pero como suele suceder en esta época del año, el río traía mucha agua, lo que dificulta hacer bajar la mosca ya que era barrida por la corriente, por lo que tuvimos que comenzar a hacer derivar las ninfas mucho antes del lugar donde presumíamos que se encontraban las truchas y en el caso de los streamers -en mi caso- tuve que colocar una mosca lastrada y castear más corto y en 90 grados, ya que de otra forma la mosca no bajaba o perdía el control.

A pesar de ello, nos las ingeniamos para poder pinchar unas arco iris, todas muy flacas, pero bastante sanas y peleadoras. La mosca que más rindió fue una Prince en anzuelo #8 con cabeza de tungsteno y cuerpo lastrado con hilo de plomo, como también una Zug Bug (se viene una nueva mesa de atado) en los streamers la mosca que dio resultados fue una Bichonfly bien lastrada.

Mención aparte y especial a los espectaculares sanguches de jamón crudo que venden en el carrito en Potrerillos, a la vera del Río Blanco.

Dique de Potrerillos y prueba de nueva caña.

Amigos, hemos vuelto. Confesamos que hemos dejado de lado un poco el blog, lo que no necesariamente signifique no hemos estado yendo a pescar pero lamentablemente no vivimos de la pesca y debemos trabajar. Pero ahora, con todas las posibilidades que nos brindan los servicios de internet podemos dedicarle unos minutos a este espacio.

El pasado sábado fuimos al Dique de Potrerillos, el Río Mendoza todavía no esta en su punto justo por lo que cargamos belly boats, cañas #6, líneas de hundimiento, shooting heads y muchos streamers brillantes y de varios colores.

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Por suerte tuvimos un día sin viento, cálido pero no caluroso y con un sol que acompañó desde las primeras horas de las mañanas.

El dique, conforme surge de los informado por el Departamento General de Irrigación, presentaba para ese día un lleno del 93% de su capacidad máxima, cosa que notamos a penas llegamos a sus orillas.

Esta situación, muy favorable para el norte de la Provincia de Mendoza, es algo que nos dificulta la pesca atento a que los lugares donde generalmente encontramos a las truchas quedan a mucha profundidad complicando así llegar y teniendo que buscar otros pesqueros. Pero es un mal menor, es preferible a la sequía.

Por ello la pesca fue muy dura y solo se capturó una sola trucha marrón, y se perdieron un par de piques. Siempre  dejando profundizar bien la línea (incluso un par de minutos) y con imitaciones de páncoras como son la Dr. Lecter y la Bichon Fly.

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Palabras aparte ya que tuve la posibilidad de probar una nueva incorporación de mi arsenal personal de cañas, una FENWICK AETOS #5 de 9 pies. En verdad, me había entusiasmado con los buenos “review” o reseñas a lo largo y ancho de internet, todos muy positivos de esta caña. Por lo que decidí comprarla.

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La probé con una línea de Weight Forward de flote –Orvis Wonderline Generation 3-, una Weight Forward de hundimiento intermedio (RIO Mainstream Clear) y un shooting integrado de 150 grains (RIO AVID de 24 pies).

No solamente pudo castear las tres líneas por completo, sino que en ningún momento perdí el control de estas y mucho menos falle en la presentación. Se siente muy bien en la mano y uno se acostumbra rápidamente a ella. En verdad una muy buen adquisición y desde Mendoza Fly Fishing la recomendamos.

Se la puede adquirir en STRIKE FLY SHOP o en FLY FISHING STORE.