De paseo por el Aº Alumbre

El pasado fin de semana, tuvimos la idea de visitar, por primera vez, un arroyo del Norte de la Provincia de Mendoza del que habíamos oído hablar pero casi nadie sabía mucho al respecto. Se decía de él, que albergaba grandes truchas, que había que caminarlo mucho hasta la cuesta del Telégrafo, que no era necesario alejarse de la desembocadura de arroyo en el Río Mendoza y muchas más cosas.

Estábamos completamente desorientados y para colmo de males, la poca información que existe en internet, era más que confusa. Incluso recurrimos a los andinistas, que de pesca saben tanto como nosotros de escalada… Pero todo valía.

Pero aún así tomamos coraje y nos fuimos al Arroyo. Nos encontramos con un curso de agua difícil de descifrar ya que presentaba, poca cantidad de agua, pocos pozones y para nada profundos, muchas correderas, socavones debajo de las cortaderas y una riquísima fauna de macroinvertebrados (con la nota de color de que en pocos centímetros de agua co-existían hasta tres tipos de efemerópteros).

Intentamos con una variedad de moscas, con las ninfas lastradas o con plomo en el tippet, lo único que logramos fue enganchar en las piedras… Por lo que eliminamos todo tipo de lastre, logrando así evitar seguir perdiendo moscas.

Luego de haber asustado a una trucha que se encontraba refugiada en el socavón debajo de las cortaderas, comenzamos a aproximarnos a la orilla del arroyo con máxima cautela, y siempre tratando de colocar la mosca en el lugar deseado, lo que se tornó una tarea compleja ya que muchas veces la mosca quedaba colgando de las ramas o cortabamos el delicado tippet…

Cerca del mediodía bajamos los brazos, y volvimos a la Ciudad sabiendo que el Arroyo Alumbre nos venció pero no nos desanimó, ya que lo tendremos en cuenta para volver a pescarlo este verano.