Tal vez la última salida al Río Mendoza del año…

Como era de esperar todo llega a un fin, si bien este invierno el Río Mendoza ha pagado, y muy bien ya que hemos recibido comentarios de varios pescadores, corresponde darle un respiro y comenzar a mirar para otros lados…

Lamentablemente, hemos estado trabajando bastante, y lo que nos ha limitado mucho al momento de salir a pescar, privándonos las horas que hubiésemos deseado pasar con los pies en el agua del río. Otra sería la realidad si viviésemos de la pesca con mosca, pero eso no va a pasar nunca.

Como sostuve en el párrafo anterior, el trabajo nos impedía ir a pescar, pero los comentarios de amigos y las fotos de estos como así también las publicaciones de otros mosqueros en Facebook nos demostraban que había buena pesca y que no podíamos dejar de mojar por lo menos un día más nuestras moscas en este río. Por eso, la semana pasada en menos de una hora decidimos dejar de lado, por lo menos por un momento, nuestras responsabilidades y organizamos una salida rápida a un lugar, del cual nos habían hablado y que jamás habíamos pisado, La Estación de Guido.

Para ello teníamos que caminar por las vías abandonadas del Ferrocarril Trasandino durante una hora, cruzando puentes -algunos en un estado total de abandono casi por caerse-, y zonas de desmoronamiento.

Llegamos el sábado bien temprano, antes de que saliera el sol como también la tormenta de nieve que se estaba esperando en la zona, por lo que comenzamos a caminar por las vías iluminados solo con linternas y acompañados por un viento helado que soplaba desde el sur, como lo conocen los puesteros en la Cordillera de los Andes -“viento de nieve”-, que mantuvo la temperatura siempre por debajo de los 5° C.

Fue una larga caminata, el viento que nos daba en la cara nos hacía ir más lento de lo que nos hubiese gustado, a pesar de ello disfrutamos mucho de los paisajes e incluso nos encontramos con los restos de un guanaco, lo que nos recordaba que estábamos en los dominios de un puma, por eso tuvimos que prestar atención, no queríamos una sorpresa de ese calibre.

Una vez que llegamos a la vieja estación de trenes, no fuimos directo al río sino que nos dedicamos un poco a recorrer y contemplar lo que una vez fue una parada importante en el recorrido del trasandino.

Nos sorprendió el buen estado de conservación de la misma, en comparación con otras estaciones de las que solo quedan paredes, llegamos a la rápida conclusión de que era el resultado de su difícil acceso impidiendo así la poco deseada visita de vándalos y ladrones, ojalá se mantenga así por más tiempo o hasta que vuelva a pasar el tren.

Luego de unas fotos de rigor, bajamos al río y comenzamos a pescar, fue una jornada dura, marcada por un viento helado, fuerte y constante que dificultaba mucho los cast.

Llevamos dos cañas #5 de 9 pies y una sola en #3 de 8 pies y 6 pulgadas cuyo pescador fue el que más sufrió las condiciones climáticas, haciéndole casi impractibale castear con un mínimo de comodidad…

Comenzamos pescando con ninfas e indicadores de pique, como siempre Prince Bead Head (de latón y tugnsteno) pesadas y también Zug Bug, pero no tuvimos éxito con esa técnica, muy a pesar nuestro ya que los lugares invitaban a ninfear sin dudar un minuto.

El viento era tan fuerte por momentos que hacia navegar aguas arriba el indicador de pique arruinando de esta forma la correcta deriva de la mosca.

Por ello, los que íbamos con caña #5 pasamos a líneas de hundimiento y streamers, y el que iba con caña #3 se dedicó a vernos pescar. Paréntesis acá, siempre es importante cuando vamos a pescar tener presente el pronóstico del clima y cuando es necesario poder acondicionar nuestro equipo al mismo, caso contrario levamos la caña de paseo (al que le quepa el sayo que se lo ponga).

Por suerte pudimos meter una trucha con la archiconocida Dr. Lecter.

Ahora, es momento de preparar los equipos ya que Agosto y Septiembre son meses óptimos para ir a buscar grandes truchas marrones al Dique de Potrerillos, por lo que hay que atar moscas y estirar líneas.

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7 pensamientos en “Tal vez la última salida al Río Mendoza del año…

  1. Hola Eduardo, mañana voy para el Río, tal vez a hacerla esa “última visita del año”. A veces por cuestiones de comodidad, vamos al primer puente arriba del Dique, cruzamos con los vehículos y pescamos desde ahí para arriba; siempre con buenos resultados pero suele estar bastante concurrido.
    Contame cómo hay que hacer para llegar hasta la zona de Guido?, dónde dejás el auto y arrancás la caminata?

    • Hola Mauricio. Para ir a la curva de Guido, o podes ir de la costa de la ruta internacional, bajando antes de llegar a la curva, o la otra es pasar la curva, llegar al puente del ferrocarril y dejar el auto ahí, cruzas y te volvés por las vías del tren. Ojo que es una caminata bastante larga, casi una hora.
      Ojala te sirva esta información y buena pesca.

  2. Hno. de los anzuelos, Oldsmugglerflyfishing:
    Bonito lugar. Que pronto se recupere con buenos piques.
    Que tus aventuras no paren.
    Desde Chavarría, Corrientes, Argentina,
    Un abrazo guaraní, y…
    Un afectuoso sapukái.-

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